La Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA) 2026-2030 establece una hoja de ruta para orientar el desarrollo y uso de la inteligencia artificial en el Perú durante los próximos años. Más que una declaración de intenciones plantea objetivos, responsabilidades y acciones para fortalecer el ecosistema nacional de IA, involucrando al Estado, la academia, el sector privado y la sociedad civil.
Para profesionales, investigadores y directivos, conocer el alcance de esta estrategia permite comprender cómo el país busca responder a los desafíos que plantea una tecnología que ya está transformando la gestión pública, la educación, la investigación y la actividad empresarial.
¿Qué es la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial?
La Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA) 2026-2030 es el instrumento estratégico mediante el cual el Estado peruano establece una visión nacional para el desarrollo y aprovechamiento de la inteligencia artificial.
La estrategia fue aprobada mediante la Resolución Ministerial N.° 152-2026-PCM y es conducida por la Secretaría de Gobierno y Transformación Digital de la Presidencia del Consejo de ministros.
Su propósito es fortalecer el ecosistema nacional de inteligencia artificial mediante el impulso de la innovación, el desarrollo del talento humano y la colaboración entre el sector público, privado, académico y la sociedad civil.
Asimismo, plantea que este desarrollo debe considerar aspectos como el respeto de los derechos humanos, la privacidad y la seguridad, además de contribuir a mejorar la productividad del país.
¿Qué entidades están obligadas a aplicar la ENIA?
La ENIA tiene aplicación obligatoria para las entidades de la Administración Pública y determinadas empresas estatales, incluyendo empresas públicas regionales, locales y aquellas comprendidas en el ámbito del FONAFE, el Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado.
En el caso de la academia, el sector privado y la sociedad civil, la estrategia tiene un carácter referencial. Esto significa que estos actores pueden tomar sus objetivos y lineamientos como marco para orientar iniciativas relacionadas con la inteligencia artificial.
Esta diferencia es importante porque permite entender que la ENIA no establece las mismas obligaciones para todos los actores del ecosistema, aunque reconoce la necesidad de una participación articulada entre ellos.
Gobernanza dentro del Estado: el Oficial de Inteligencia Artificial
Uno de los elementos que incorpora la estrategia es la figura del Oficial de Inteligencia Artificial, acompañada de un equipo técnico.
Esta figura busca fortalecer la gestión institucional relacionada con la inteligencia artificial y articular las acciones que se desarrollen dentro de cada entidad.
De acuerdo con la estrategia, la Presidencia del Consejo de ministros cuenta con un plazo máximo de 90 días hábiles para aprobar los lineamientos relacionados con el perfil, las funciones y la articulación del Oficial de Inteligencia Artificial.
De esta manera, la implementación de la ENIA no se limita a establecer objetivos generales, sino que también contempla mecanismos para organizar su aplicación dentro de las instituciones públicas.
¿Cómo se relaciona la ENIA con el marco de transformación digital?
La Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial se incorpora dentro del marco normativo existente sobre transformación digital en el país.
En ese contexto, se relaciona con instrumentos como la Ley de Gobierno Digital, la Ley N.° 31814 y la Política Nacional de Transformación Digital al 2030.
Esta articulación resulta relevante porque el desarrollo de la inteligencia artificial no ocurre de manera aislada. Su implementación requiere considerar aspectos vinculados con datos, seguridad, infraestructura tecnológica, capacidades digitales y gestión institucional.

¿Qué es el Catálogo IA Perú?
Otro de los componentes contemplados por la ENIA es el Catálogo IA Perú, concebido como una plataforma colaborativa para compartir recursos relacionados con inteligencia artificial.
La iniciativa contempla la posibilidad de poner a disposición modelos, datos, herramientas y métricas bajo criterios de transparencia y acceso abierto.
Este tipo de mecanismos puede favorecer el intercambio de conocimiento y experiencias entre diferentes actores, especialmente en un contexto en el que las instituciones necesitan desarrollar capacidades para comprender y utilizar estas tecnologías de manera responsable.
¿Por qué la ENIA es relevante para la educación superior?
La educación superior ocupa un lugar relevante dentro del ecosistema de inteligencia artificial planteado por la estrategia. Para las universidades, escuelas de posgrado y centros de investigación, esto abre oportunidades para desarrollar conocimiento y capacidades vinculadas con los nuevos desafíos tecnológicos.
Entre las posibilidades se encuentran el desarrollo de programas de especialización relacionados con inteligencia artificial, transformación digital, gobernanza y ética, así como la creación de líneas de investigación aplicada orientadas a las necesidades de distintos sectores.
También existe una oportunidad para fortalecer la formación de profesionales capaces de comprender no solo el funcionamiento de las herramientas de IA, sino también sus implicancias para la gestión, la toma de decisiones y las organizaciones.
¿Qué retos plantea la implementación de la ENIA?
La aprobación de una estrategia nacional representa un primer paso, pero su impacto dependerá de cómo se traduzcan sus objetivos en acciones concretas.
Entre los principales desafíos se encuentran el desarrollo de talento especializado, la articulación entre instituciones, la gestión responsable de los datos y la incorporación de criterios de seguridad, privacidad y ética en el uso de la inteligencia artificial.
Para las organizaciones públicas, además, será necesario desarrollar capacidades internas que permitan implementar la estrategia y responder a las nuevas responsabilidades asociadas con la adopción de estas tecnologías.
¿Qué significa la ENIA para los profesionales y futuros líderes?
La Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2026-2030 plantea un escenario en el que comprender la inteligencia artificial será cada vez más relevante para profesionales de distintas áreas.
Su alcance no se limita al ámbito tecnológico. La implementación de IA involucra decisiones relacionadas con gestión, innovación, investigación, políticas públicas, educación, negocios y transformación de las organizaciones.
Por ello, el reto para los profesionales no consiste únicamente en aprender a utilizar nuevas herramientas, sino en desarrollar criterios para evaluar sus oportunidades, riesgos e implicancias en la toma de decisiones.
La ENIA y el futuro del talento profesional
La Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2026-2030 establece un marco para orientar el desarrollo de la IA en el Perú y promover una participación articulada entre el Estado, la academia, el sector privado y la sociedad civil.
Para la educación superior, su importancia va más allá de conocer una nueva norma. La ENIA plantea la necesidad de contar con profesionales preparados para liderar procesos de innovación, investigación y transformación digital, capaces de integrar la inteligencia artificial de manera estratégica y responsable en sus campos de especialización.
En este contexto, la formación de postgrado adquiere un papel relevante: preparar profesionales que no solo conozcan las nuevas tecnologías, sino que puedan analizarlas, aplicarlas y tomar decisiones frente a los desafíos que plantea su incorporación en las organizaciones y en la sociedad.